NUESTROMANIFIESTO
La experiencia vivida es el centro de la transformación. Estos son los principios que nos guían:
La alegría es un derecho: queremos vivir bien y disfrutar, incluso con cáncer
- El acompañamiento oncológico debe centrarse en cuidar la calidad de vida de las personas, no solo en tratar la enfermedad. Acompañar significa estar presentes durante todo el proceso, de forma cercana y humana.
- Las personas tenemos derecho a seguir viviendo con bienestar, deseo y plenitud durante todo el proceso, incluyendo el final de la vida.
- Promover la salud y los hábitos saludables beneficia a toda la sociedad, con o sin cáncer.
Tenemos derecho a no estar bien
- Transitar el cáncer no es lineal ni predecible. Es un proceso con incertidumbre, momentos dificiles y silencios que también necesitan atención y cuidado.
- El malestar, la incertidumbre y la fragilidad merecen ser acompañadas, incluso cuando no existe una urgencia médica. Es importante crear espacios seguros donde las personas puedan expresarse y pedir ayuda sin juicio ni prisas.
- El proceso comienza desde la sospecha, no desde el diagnóstico, y no termina con el fin del tratamiento. El cuidado debe mantenerse en el tiempo, acompañando a cada persona según sus necesidades.
El cáncer nos interpela y es responsabilidad de todas y todos
- El cáncer es mucho más que una cuestión médica. También afecta a la vida social, comunitaria y cotidiana, y por eso el cuidado debe implicar a toda la sociedad, no solo al sistema sanitario.
- El acompañamiento debe construirse de forma colaborativa, escuchando especialmente a quienes viven la enfermedad en primera persona o junto a sus seres queridos. Sus experiencias son esenciales para crear respuestas más humanas y justas.
- Acoger el cáncer también significa construir entornos laborales, educativos y sociales más comprensivos, con redes y apoyos que acompañen sin excluir.
- Nuestra experiencia como pacientes también es conocimiento: debe estar presente en los espacios de toma de decisiones y definición de políticas.
Tenemos derecho a entender y decidir con conocimiento
- Todas las personas tenemos derecho a contar con información clara, fiable y útil para comprender lo que vivimos y tomar decisiones con más tranquilidad.
- Necesitamos puentes de confianza entre lo sanitario y lo social. El conocimiento solo es verdaderamente útil si conecta, acompaña y permite actuar.
- Ese conocimiento debe ser accesible para todas las personas, independientemente de donde vivn, sus habilidades digitales o su situación económica. La equidad es una condición básica para un cuidado real.
Queremos ser protagonistas de nuestro propio recorrido oncológico
- Las personas debemos poder transitar el cáncer desde la autonomía contando con apoyos accesibles y respetuosos con nuestras decisiones y necesidades.
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La atención y el cuidado deben estar disponibles, pero no imponerse.
Acompañar también significa respetar la intimidad, la dignidad y el derecho de cada persona a decidir cómo quiere vivir y compartir su experiencia, incluido el derecho al olvido oncológico. - Para que esa autonomía sea real, es necesario garantizar un acceso equitativo a los recursos y apoyos necesarios, teniendo en cuenta no solo lo físico o económico, sino también lo emocional, cultural y social.
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